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Cuenta la anécdota que un deportista le preguntó a su entrenador si podía beber algunas copas 3 días antes de la competencia del fin de semana. Su mejor amigo lo había invitado a su fiesta de cumpleaños, y aunque la coincidencia era lamentable, realmente quería relajarse un poco antes de pararse en la línea de salida el próximo domingo. Al fin y al cabo, ya había entrenado 3 meses a tope. La respuesta lo sacudió, tanto por el contenido de la misma como por la forma que el entrenador usó para dársela. +"Claro que puedes". A secas, sin rodeos. El atleta, visiblemente confundido, aumentó la apuesta: -"¿Me puedo quedar hasta entrada la madrugada?" +"Seguro, ¿por qué no?", respondió el entrenador. Algo no cuadraba. La siguiente pregunta que hizo tenía la intención de romper los límites: -"¿y si uso drogas?" +"Bueno, pues si es lo que quieres hacer, puedes hacerlo. Esperemos que no te llamen para un test antidoping..." -"Espera un momento", lo interrumpió el alumno, "¿por qué me has dicho que sí entonces?" +"Porque es tu vida, y son tus decisiones. Durante 3 meses has entrenado para esto, ¿necesitas que te diga que tu rendimiento caerá si haces todo lo que quieres hacer?" En ese momento algo hizo clic. Quizás no se trataba de la fiesta de su mejor amigo, sino de un deseo oculto por complacer los impulsos que venía reprimiendo. De repente sus manos se pusieron sudorosas y se llenó de pensamientos contradictorios: ¿para qué había estado entrenando tanto? ¿de verdad era tan malo ir a una sola fiesta? ¿entrenar duro y nada más sería su nuevo estilo de vida? El entrenador notó la angustia en su rostro. +"Mira, no se trata de que puedas hacer algo o no puedas hacerlo, al fin y al cabo eres libre de tomar las decisiones que quieras tomar. Lo que no puedes esperar es obtener los resultados de un deportista élite haciendo lo mismo que hacen quienes no entrenan para serlo. Debes elegir, pero no por mí sino por ti, es tu responsabilidad." Los entrenamientos a doble jornada, los momentos en los que pensó que no podía más pero sí pudo, la dieta estricta a la que se sometió...cada escena parecía tan real ahora como en el instante en el que las vivió en carne propia. -"Se me fueron las luces por un momento", replicó. "Ahora lo entiendo". > ¿Y tú? ¿Estás tomando cada decisión de tu vida bajo un propósito central?, ¿o solo vives el momento y te enteras de las consecuencias cuando ya estás en medio de ellas? La cuestión no es lo que haces, sino por qué haces lo que haces. Si no lo tienes claro, es hora de reflexionar y replantear. Y de hacerlo ahora, porque sea lo que sea que hagas, sin duda no te estás haciendo más joven, y el tiempo que ya has gastado haciendo lo que haces no es reembolsable. > "Ustedes dicen: «Se me permite hacer cualquier cosa», pero no todo les conviene. Dicen: «Se me permite hacer cualquier cosa», pero no todo trae beneficio." - 1 Corintios 10:23 > Si este contenido te sirvió, por favor reenvíalo para que le sea de provecho a alguien más. Si quieres profundizar al respecto no dudes en escribirme de vuelta. Recuérdalo: cosechas lo que siembras. Hasta la próxima. |
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